Un pueblo normal

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En ocasiones pienso que el mio es un pueblo normal. Un pueblo como todos, con un campo de futbol en la estación en el que alguno de sus gobernantes se ha preocupado de adecentar y ponerle el nombre que se merece: Campo de futbol “Luis Reinoso”.

Un pueblo donde se mima y se cuida el movimiento asociativo y deportivo, un pueblo que está a la altura de sus grandes eventos y que cuando vienen miles de caballistas con sus animales se preocupa de que todo salga bien, que no accedan al pueblo en caballo personas que harían explotar un alcoholímetro, que vigila que todo se haga de forma ordenada, que aprovecha la circunstancia para realizar actividades paralelas, que mantiene limpia sus calles y plazas de forma que una hora después de haber pasado tanto animal no parezca un estercolero.

Luego me despierto, vuelvo a la realidad y me encuentro que mi pueblo no es un pueblo normal. Se ponen trabas al movimiento asociativo cultural y deportivo, no se ayuda a la iniciativa colectiva de montar una media maratón ni se arregla el campo de futbol. Luis Reinoso tan solo tiene el cariño de su pueblo, de todos los chavales  que pasaron por él (algunos ya con nietos) pero no de ninguna corporación municipal. El campo de futbol o el pabellón siguen sin llevar su nombre;  y cada 12 de octubre la puebla se llena de mierda hasta que sus vecinos sacan el cepillo y la manguera para poder salir a la calle sin mascarilla.

Decía Ismael Serrano en uno de sus conciertos que todos tenemos una relación de amor odio con aquel lugar en el que vivimos o en el que nos hemos criado. Yo lo tengo con Guadalupe, un pueblo al que quiero pero que es capaz de cabrearme con la pasividad y desidia de los que no son capaces de ver más allá de sus ojos las posibilidades inmensas de un lugar en el que la gente quiere participar, está deseosa de trabajar por su pueblo pero que quienes se presentan precisamente para ello, para trabajar por el pueblo, son los culpables de no solo no encauzar esa participación sino encima de entorpecerla.

Ahora se ha creado una junta de seguridad local para el día 12 de Octubre, está bien hacer de forma oficial y ordenada lo que ya se hacía desde hace algunos años (coordinación guardia civil, protección civil, cruz roja, policía local…), pero no solo hay que asegurar el desfile último. ¿Que pasa con las rutas por las que van los jinetes?, ¿y con los destrozos en fincas por las que pasan algunos animales a caballo? ¿Y con los coches que aparcan en vados el día 12? ¿y con los jinetes que van bebidos? ¿y con la mierda que dejan por las calles? ¿y con el estado en el que queda el campo de futbol?

Y luego hay jinetes que se preguntan que por que a los guadalupenses no nos hace mucha gracia lo de recibir miles de caballos el día 12 de octubre, mientras alguno me lo preguntaba recordaba a aquel jinete que pretendía un año entrar a caballo a la iglesia ante las risas y brindis de sus compañeros, a esos jinetes que entran con la copa en mano a la plaza gritando viva la Virgen de Guadalupe con una medalla del Rocío al cuello. Yo sueño con que un día al despertarme mi pueblo sea un pueblo normal y me gustaría que ellos al despertarse se comportasen como gente normal y tomasen conciencia de que están en la Puebla de Guadalupe y no en la Aldea del Rocío.

El peto Verde

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Lo admito, en ocasiones no he sido buen embajador de Guadalupe,  lo calificaba como una ciudadanía apática que no se solía unir en torno a proyectos comunes y colaborativos, acostumbrada a vivir en un pueblo con demasiadas particularidades, puesto que pese a tener poco más de 2.000 habitantes está más que acostumbrada a recibir miles de visitantes y a ser una mezcla de culturas y tradiciones. Un pueblo marcado por su história y que ha crecido culturalmente  por encima de su entorno gracias a la influencia de tener un Monasterio de gran importancia durante siglos en el corazón de la puebla y de posteriormente ser un polo de atracción turística en la zona, algo que se incrementó notablemente con la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

Pero en estos últimos tiempos he empezado a cambiar positivamente esa opinión, gracias a una serie de colectivos que de manera espontánea pero agitados por personas individuales sin afán de protagonismos, pero sí con un gran sentido del trabajo colectivo, han impulsado un nuevo tiempo en la puebla que espero que sea para largo.

La unidad colectiva de empresarios y ciudadanos de las Villuercas en torno a un proyecto, el Geoparque, que viene a renovar la ilusión y las ganas de emprender de una de las comarcas más abandonadas de Extremadura,  pasó de ser un sueño colectivo a una realidad presente. El Geoparque es lo que es gracias al trabajo de decenas de vecinos anónimos de la comarca y será lo que quiera ser gracias a continuar en esa senda de trabajo comenzado cuando a alguien se le ocurrió que esos pedruscos que forman la sierra de las Villuercas servían para algo más que para poner puestos de caza.

Un grupo de zarzuela surgido por las ganas de recuperar el género chico para la puebla, en un trabajo colectivo que huye de protagonismos unipersonales y que ha formado un gran grupo humano que durante más de un año ha trabajado contra viento y marea para revolucionar culturalmente un pueblo adormecido y acostumbrado a tiempos mejores en los que parecía que la actividad cultural nos venía regalada en forma de otoño cultural o grupos internacionales que pisaban la plaza de Guadalupe.

Un alquitranado frustrado de la plazuela del Alamillo, que consiguió que lo que se levantase no fuese el empedrado de una de las plazuelas más representativas de la puebla, sino sus vecinos contra una decisión absurda e irresponsable que podría haber dado al traste con una de las postales arquitectónicas de Guadalupe más representativas.

Y el fin de semana pasado en el que el deporte volvía a su máxima expresión, a aquella época dorada del Villuercas 120 de Luis, pero esta vez en formato de Marathon de Montaña en la que más de 200 personas llenaban nuestras calles y caminos con zapatillas de deporte para reivindicar una vez más que cuando se quiere se puede conseguir lo que se desea. Trabajo desinteresado y sin afán de protagonismos por parte de Lino y Rocío que han conseguido que cientos de paisanos se colocasen un peto verde de voluntario y tuviésemos en Guadalupe un ejemplo más de lo que es capaz de hacer un pueblo cuando se le pone ganas, ilusión y corazón a lo que se quiere.

Empoderamiento ciudadano, una palabra muy de moda últimamente, que reivindica el poder ciudadano ante el hartazgo de esta sociedad con sus políticos incapaces,  aquellos que los árboles impiden ver el bosque y que su burbuja de aislamiento les impide ver las capacidades de una población con ganas de impulsar el medio rural y poner a sus pueblos en el lugar que se merecen.

Se terminaron los días de apatía en Guadalupe, el pueblo ha tomado conciencia de lo que es capaz de hacer sin apoyo institucional, y puede que todo fuese más fácil sin zancadillas, pero estas lejos de hacernos caer en la dejadez y el pesimismo, lo único que van a conseguir es que venga más gente a ayudar a levantarnos y a seguir trabajando por el futuro de nuestro pueblo.

Otros seguirán pensando que Guadalupe funciona solo a base de semanas taurinas,  verbenas populares o  bastón de mando para amenazar con clausuras de espacios culturales. Allá ellos si quieren seguir seguir delante del árbol que les impide ver el bosque, en sus manos está la oportunidad de sumar y de sumarse, de momento solo saben restar, y aunque lo intenten, creo que tendrán complicado dividir.

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Actualización:

A puntito que estaba de dar al botón de publicar y me encuentro con la madre de todas las zancadillas, por lo visto el centro cultural no es un lugar apto para los grupos de Zarzuela, teatro o folcklore de nuestro pueblo. Creo que la burbuja en la que viven algunos empieza a quedarse sin oxígeno, ante la cerrazón y el apropiamiento de los espacios públicos a golpe de cerrojazo, ya hay vecinos/as proponiendo acciones culturales. Empoderamiento frente al apropiamiento, y todo a golpe de facebook con nombre y apellidos, sin necesidad de ocultarse.

Calendario Guadalupense

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Parece ser que a partir de este año el calendario guadalupense cambia. La cosa irá más o menos así:

  • Agosto pasa a julio y julio pasa a agosto, así que los que cumplimos años en el octavo mes tendremos la edad al estilo Canarias con la hora: 28 años en Guadalupe, un mes menos en el resto del mundo. Puede parecer un jaleo a priori, pero todo es cuestión de acostumbrarse.
  • En Febrero hace mucho frio, así que San Blas pasará a celebrarse el 10 de agosto (recuerden que agosto está cambiado con Julio).
  • La Cruz seguirá celebrándose el 3 de mayo, pero se cambia lo de ir de romería por una verbena en la primera alcantarilla. El Cristo de Mirabel se bajará el día antes a caballo, si la cosa se alarga se soltarán un par de toros para que los romeros corran más.
  • El 8 de septiembre está muy visto ya, así que  pasará  a celebrarse el 25 de noviembre, y si cae entre semana se cambiará por el sábado más próximo. Esto puede requerir un cambio en el estatuto de autonomía de Extremadura, pero ¿quien dijo miedo?
  • San Pedro se cambia por Santiago y este último por san Juan, esto creará un poco de trastorno a los vecinos del realejo y la calle real, pero se compensará con las oportunas verbenas.
  • Entre los días de semana también habrá cambio, a partir de ahora los viernes se cambian por los sábados y los domingos por los martes. El mercadillo pasa a celebrarse los lunes y será amenizado por una charanga. Los años pares será en la Calle Ventilla y los impares en el Alamillo. Los años bisiestos pasará a celebrarse en la Corredera.
  • Los toros se harán de forma aleatoria cada año en una fecha distinta y por el procedimiento de sorpresa, es decir, te levantarás una mañana y verás la plaza llena de arena y con los barrotes puestos.

En un par de años todos nos habremos acostumbrado a los cambios.

Sentido común

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No soy jurista, ni estudiante de derecho, ni tan siquiera está entre mis planes serlo el día de mañana, pero no creo que ello me invalide para hablar de algo que no deja de ser de sentido común: la justicia.

Un sistema judicial como el español, que tan pronto aparta de la carrera judicial a un Juez como Garzón por investigar el franquismo que ilegaliza partidos que rechazan la violencia bajo la acusación de terrorismo, no deja de ser un sistema judicial “injusto”.

En estos días, en los que tanto se escucha ese dogma inquebrantable de “acatar las decisiones judiciales”, esas frases grandilocuentes basadas en el “respeto a la justicia”, a uno le da que pensar, ¿y cuando me va a respetar a mi la justicia?

*Nota: Ahora es cuando a las tipicas acusaciones de rojo, masón y separatista los voceros de la caverna incluyen también el calificativo de anarcoterrorista o similar.

No me he leído la sentencia, pero no me hace falta hacerlo para saber que en el fondo, por mucho fundamento jurídico que se le de, a las decisiones de la justicia española lo que les falta últimamente es otro fundamento, el del sentido común, o peor aun, el del sentido democrático.

En un momento en el que un país practica el terrorismo de estado y todo el mundo lo celebra, nuestra justicia se dedica a ilegalizar partidos con una trayectoria democrática sólida, que llevan años rechazando el terrorismo y la violencia. No se a donde vamos a ir a parar, pero la irresponsabilidad democrática de quienes azuzan el debate, quienes aceptan las presiones con la boca pequeña y quienes impiden que todos seamos iguales ante la ley, no es algo que me tranquilice especialmente.

Bildu no es ETA, jamás los votaría, pero quiero tener derecho a poder hacerlo.

#quetejuegas

#quetejuegas
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#quetejuegasSon tiempos difíciles, nos habíamos acostumbrado a vivir por encima de nuestras posibilidades, áticos, duplex, cochazos… y de repente la burbuja del espejismo explota, y nos damos cuenta de que el ático, el duplex, el cochazo, los cruceros y el apartamento en la playa no son nuestros. Adiós a la buena vida, bienvenida la austeridad.

Esto, que es algo que hemos visto en muchas familias a nuestro alrededor, no ha escapado tampoco a la administración pública que también ha vivido por encima de sus posibilidades y se ha creído que podíamos tener de todo en todos sitios. Y cuando todo estalla es el momento de la racionalización, de recuperar para el vocabulario diario la “austeridad”.

Son momentos de reorganizarse, de ser conscientes que hay que poner límites a los desmanes, de admitir que son tiempos difíciles, que hay que apretarse el cinturón en las casas pero también en la administración.

Llega el momento de explicar que nos habíamos pasado, que no podemos tener campos de césped en todos los pueblos, que no podemos poner piscinas climatizadas como setas o que la administración no puede construir aeropuertos en una comunidad autónoma como la extremeña, con poco más de 1 millón de habitantes.

Pero hay algunas cosas que son irrenunciables. Ajustes, austeridad y reconversiones todas las que hagan falta, pero siempre hay un límite, una raya que no podemos rebasar.

Un candidato a presidir la Junta de Extremadura despreció la semana pasada la innovación como modelo de futuro para Extremadura y compañeros suyos en otras comunidades empiezan a decir ya lo que realmente quieren: privatizar servicios públicos como la sanidad y la educación e introducir el copago como fórmula de financiación para estos servicios públicos básicos.

Y aquí es donde está la línea roja que no se puede rebasar. Primero porque el término ya es un engaño. La sanidad y educación actual no es de copago, es de pago directo, porque la pagamos todos con nuestros impuestos. ¿Quieren que la paguemos dos veces? o peor aun, ¿que entienden por dinero público?. El dinero público no es propiedad de un ente abstracto llamado administración, es dinero de todos los contribuyentes, es decir, es mi dinero, y el tuyo.

Hay líneas rojas que no nos podemos permitir rebasar, y puede que ya hayamos rebasado alguna. Es importante que la gente sepa que se juega en las próximas elecciones, es importante que sepamos que vienen tiempos difíciles en las que habrá que hacer cosas que no nos gusten, pero lo importante de verdad es que nadie caiga en la trampa de “todos son iguales”, porque no es así.

Es importante que sepamos que nos jugamos, es importante que sepas #quetejuegas

Políglota Monago

noticia en el diario hoy
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Dice Monago que él cuando habla en el senado, habla en extremeño (supongo que irá diciendo todo el rato “jacha, jigo, jiguera” por los pasillos). Pero para las encuestas, por lo visto, el extremeño no tiene un léxico muy adaptado para los estudios demográficos, para eso es mucho mejor usar el andalú, que se lo ha dicho su amigo Javi Arenas, el varón (dandy) andaluz,  que lleva ganando elecciones desde tiempos inmemoriales.

¿Y a que viene todo esto?, pues que parece ser que Monago ha encargado una encuesta para saber que resultado va a sacar en las elecciones, y no se le ha ocurrido mejor idea que hacerlo con GESPA, una empresa independiente, tan independiente que el hecho de que sea propiedad de la Secretaria de Organización del PP andaluz es solo una muestra más de la independencia bien entendida, la misma que aplica Espe en telemadrí.

Este monago es todo un políglota, habla extremeño en el Senado y andalú en las encuestas. ¿Hablará Catalán en la intimidad?

noticia en el diario hoy
GESPA, la empresa propiedad de la S. de organización del PP andaluz

Lamentable Nevado

apadrina a un niño extremeño, lamentable campaña de Luis Suñé
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No se si se acordarán ustedes de la que montó en 2008 un concejal catalán, Luís Suñé, con una campaña en la que pedía apadrinar a un niño extremeño:

apadrina a un niño extremeño, lamentable campaña de Luis Suñé

¿Que pasaría si esas declaraciones las hubiese hecho una concejal de Cáceres? ¿y si encima esa concejal es candidata a la alcaldía de esta ciudad?.

Pues no hace falta imaginar mucho para saberlo, aquí tienen las últimas declaraciones de la concejal Nevado y candidata a la alcaldía de la ciudad de Caceres por el Partido Popular. Luis Suñé rectificó. ¿Lo hará la señora Nevado?

Hay que comprar un tractor

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¿Eres joven?, ¿vives en Extremadura?. Si has contestado afirmativamente a estas dos cuestiones deja automáticamente los libros, olvidate de estudiar, emprender o innovar. Cerremos los Parques científicos y tecnológicos, clausuremos innoveex, el GIJ, los cluster y hasta los polígonos industriales, porque el señor Monago ha hablado: EXTREMADURA ES AGRICULTURA.

Así que ya saben: Hay que comprar un tractor, que ya lo decía Monago, es la forma más barata, de tener descapotable.