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Es curioso como pasa el tiempo, hace un año por estas fechas estábamos en capilla, a punto de inaugurar por todo lo alto la Casa de Cultura de Guadalupe con un concierto de la Banda de Música y la representación de la Antología de la Zarzuela y ya estamos metidos en la preparación de la siguiente “El Huesped del Sevillano”.

Hace un año que el pueblo de Guadalupe demostró por que era tan necesaria esta instalación cultural en este municipio. Pero no hay que caer en la autocomplacencia o pensar que la hiperactividad que ha tenido el centro durante este año es lo normal, muchas son las casas de cultura cuya actividad es casi anecdótica. Hay que mimar más a las asociaciones que dan vida a este centro  (culturales, de teatro, musicales, amas de casa, etc), y que nadie se equivoque, no se trata de invertir dinero sino invertir en tiempo, trabajo y facilidades.

Se equivocan quienes solo piden dinero para hacer actividades, como se equivocan quienes piensan que con haber conseguido inaugurar la casa de cultura ya está todo el trabajo hecho, en ocasiones bastaría, no ya con dar facilidades, sino simplemente con no poner trabas para que la gente pueda desarrollar tranquilamente su trabajo.

Pero sobre todo se equivocan quienes pretenden utilizar la cultura como arma arrojadiza en el debate político diario.