Lo que hace falta…

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En noches como la de hoy, reflejo de los tiempos difíciles por los que atraviesa la izquierda de la vieja Europa, de nada sirve tirarse los trastos a la cabeza o sacar de paseo los sapos y culebras que uno pueda tener guardados dentro.

Hay muchas formas de decir las cosas y muchos lugares donde decirlas. En esto se diferencian los que vienen en una frustración personal constante, en un complejo de inferioridad enfermizo, de los que de verdad apuestan por cambiar las cosas que no funcionan.

Hacen falta cambios, pero el primero y más necesario es el de dejar de decir que hay que cambiar y empezar a poner en práctica esos cambios. La política de arreglar el mundo a golpe de tweet puede servir de desahogo para aquellos que no les quieren ni en su pueblo, pero ni sirve de análisis ni presenta soluciones.

Ponerse en modo radical o entrar en un concurso  “a ver quien es más de izquierdas” puede ser gratificante para aquellos que buscan la notoriedad cortoplacista, pero sigue sin aportar soluciones a los problemas, tan solo sirve para dar de cenar a sus egos. Les retrata.

O cambiamos o nos cambian:

La ciudadanía empieza a organizarse, movimientos como el 15M pueden tener sus aciertos y sus errores pero pone encima de la mesa una cuestión fundamental: el cabreo generalizado de la gente, que se traduce en algunas cuestiones concretas, algunas cargadas de razón y otras que son fruto del desconocimiento de las reglas de juego, algo que ha sido alimentado por los partidos políticos, demasiado preocupados por mantener un Statu Quo que les permitía vivir en una situación muy cómoda.

Los partidos tienen que salir a la calle, sí, pero también es momento de sentarse y ponerse a leer, a investigar, a profundizar en nuevas alternativas, en otras formas de hacer política, tanto en lo orgánico como en lo institucional.

Hace unas semanas se presentaba en Extremadura la Ley de Gobierno Abierto, este tipo de cosas, que no salen en los telediarios o en la prensa, son un comienzo que nos lleva por la buena senda. Vomitar frustración en twitter solo sirve para intoxicar el ambiente, pero no cambia nada.

Ecuador de campaña

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Las campañas electorales son esas cosas que muchos denominan costosísimas e inútiles, pero que tienen un gran valor, puesto que sirven, o al menos en teoría, para que los partidos políticos expliquen cuales son sus propuestas programáticas para los próximos cuatro años. Es el contrato que los partidos ofertan a la ciudadanía.

Esto es lo que dice la teoría, y sobre ella podríamos discutir y rellenar miles de post.

Para los militantes una campaña electoral es como para el apasionado del fútbol la fase final un mundial en la que su equipo se la juega.

Para algunos las campañas están protagonizadas por olores (el de la cola y cinta de pegar, el de los carteles recien llegados de imprenta, el de las lonas que se ponen en los escenarios…), de sonidos (el de los coches con megafonía en el pueblo, la radio de los viajes por Extremadura, el megáfono, los cánticos, el humor moralo…) y de sabores (las migas del padre de Iñaki, las cenas a deshoras al regresar de un pequeño pueblo de los Ibores o la sierra de Gata).

Son días en los que te montas en un coche sin saber muy bien a donde te toca ir ni en que día de la semana vives, pero son días que te permiten conocer la realidad más dura de nuestros pueblos, de conocer a muchos compañeros y ver como los pueblos están llenos de gente dispuesta a luchar por sus ideas, por sus pueblos y por su gente.

Para muchos de los militantes de juventudes esta campaña es muy especial, Leire Iglesias, nuestra Leire, la Leire que se ha formado en juventudes y que llegó a la presidencia del comité federal de JSE, es la apuesta del PSOE para ir de nº1 al congreso.

Fernández Vara suele comenzar sus mitines diciendo algo así como que “un partido es lo que queda cuando desaparecen los cargos”. En Extremadura ya han desaparecido, y quizás sea por eso por lo que por fin han empezado a valorar lo que había debajo. En esta campaña ya no son los cargos los que salen a dar mitines por el pueblo, sino los militantes con alguna pequeña responsabilidad los que nos estamos pateando la provincia para pelear por cada voto. Largas jornadas en la sede preparando la intendencia con Jorge, Santi y compañía, km por la tarde para llegar a un pueblo a compartir atril con unos compañeros que te reciben con los brazos abiertos y regresar a Cáceres con el tiempo justo para coger los carteles e irte de pegada. No nos quejamos, somos unos privilegiados por poder hacer aquello en lo que creemos.

La política está desprestigiada, y se lo ha ganado a pulso colocando a mucha gente que debería haber servido y se dedicó a servirse. Lo tenemos en todos los partidos, también en el mío. A mi también me cabrea e indigna, pero cuando llega una campaña y vuelvo a recorrer los pueblos de Extremadura con los compañeros y compañeras, vuelvo a reconciliarme con esto de la política, a descubrir que sí sirve para cambiar las cosas y que la mayoría de la gente está en esto para cambiar las cosas, sea cual sea su modelo o su forma de entender la sociedad.

Seguiremos

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Días de reflexión y calma, de asumir internamente errores, esos que muchos te decían en público pero tu solo admitías en privado. No es momento de harakiris, tan solo es tiempo de enderezar el rumbo de nuevo y mirar hacia adelante.

si dicen perdido, yo digo buscando

si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos

si dicen caíste, yo digo me levanto

si dicen dormido, mejor soñando

#quetejuegas

#quetejuegas
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#quetejuegasSon tiempos difíciles, nos habíamos acostumbrado a vivir por encima de nuestras posibilidades, áticos, duplex, cochazos… y de repente la burbuja del espejismo explota, y nos damos cuenta de que el ático, el duplex, el cochazo, los cruceros y el apartamento en la playa no son nuestros. Adiós a la buena vida, bienvenida la austeridad.

Esto, que es algo que hemos visto en muchas familias a nuestro alrededor, no ha escapado tampoco a la administración pública que también ha vivido por encima de sus posibilidades y se ha creído que podíamos tener de todo en todos sitios. Y cuando todo estalla es el momento de la racionalización, de recuperar para el vocabulario diario la “austeridad”.

Son momentos de reorganizarse, de ser conscientes que hay que poner límites a los desmanes, de admitir que son tiempos difíciles, que hay que apretarse el cinturón en las casas pero también en la administración.

Llega el momento de explicar que nos habíamos pasado, que no podemos tener campos de césped en todos los pueblos, que no podemos poner piscinas climatizadas como setas o que la administración no puede construir aeropuertos en una comunidad autónoma como la extremeña, con poco más de 1 millón de habitantes.

Pero hay algunas cosas que son irrenunciables. Ajustes, austeridad y reconversiones todas las que hagan falta, pero siempre hay un límite, una raya que no podemos rebasar.

Un candidato a presidir la Junta de Extremadura despreció la semana pasada la innovación como modelo de futuro para Extremadura y compañeros suyos en otras comunidades empiezan a decir ya lo que realmente quieren: privatizar servicios públicos como la sanidad y la educación e introducir el copago como fórmula de financiación para estos servicios públicos básicos.

Y aquí es donde está la línea roja que no se puede rebasar. Primero porque el término ya es un engaño. La sanidad y educación actual no es de copago, es de pago directo, porque la pagamos todos con nuestros impuestos. ¿Quieren que la paguemos dos veces? o peor aun, ¿que entienden por dinero público?. El dinero público no es propiedad de un ente abstracto llamado administración, es dinero de todos los contribuyentes, es decir, es mi dinero, y el tuyo.

Hay líneas rojas que no nos podemos permitir rebasar, y puede que ya hayamos rebasado alguna. Es importante que la gente sepa que se juega en las próximas elecciones, es importante que sepamos que vienen tiempos difíciles en las que habrá que hacer cosas que no nos gusten, pero lo importante de verdad es que nadie caiga en la trampa de “todos son iguales”, porque no es así.

Es importante que sepamos que nos jugamos, es importante que sepas #quetejuegas

Políglota Monago

noticia en el diario hoy
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Dice Monago que él cuando habla en el senado, habla en extremeño (supongo que irá diciendo todo el rato “jacha, jigo, jiguera” por los pasillos). Pero para las encuestas, por lo visto, el extremeño no tiene un léxico muy adaptado para los estudios demográficos, para eso es mucho mejor usar el andalú, que se lo ha dicho su amigo Javi Arenas, el varón (dandy) andaluz,  que lleva ganando elecciones desde tiempos inmemoriales.

¿Y a que viene todo esto?, pues que parece ser que Monago ha encargado una encuesta para saber que resultado va a sacar en las elecciones, y no se le ha ocurrido mejor idea que hacerlo con GESPA, una empresa independiente, tan independiente que el hecho de que sea propiedad de la Secretaria de Organización del PP andaluz es solo una muestra más de la independencia bien entendida, la misma que aplica Espe en telemadrí.

Este monago es todo un políglota, habla extremeño en el Senado y andalú en las encuestas. ¿Hablará Catalán en la intimidad?

noticia en el diario hoy
GESPA, la empresa propiedad de la S. de organización del PP andaluz

Lamentable Nevado

apadrina a un niño extremeño, lamentable campaña de Luis Suñé
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No se si se acordarán ustedes de la que montó en 2008 un concejal catalán, Luís Suñé, con una campaña en la que pedía apadrinar a un niño extremeño:

apadrina a un niño extremeño, lamentable campaña de Luis Suñé

¿Que pasaría si esas declaraciones las hubiese hecho una concejal de Cáceres? ¿y si encima esa concejal es candidata a la alcaldía de esta ciudad?.

Pues no hace falta imaginar mucho para saberlo, aquí tienen las últimas declaraciones de la concejal Nevado y candidata a la alcaldía de la ciudad de Caceres por el Partido Popular. Luis Suñé rectificó. ¿Lo hará la señora Nevado?

¿En que quedamos?

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Cuando los partidos políticos deciden por aclamación que fulanito sea su candidato a nosequé (caso de Guillermo Fernández Vara tras el anuncio de Ibarra de no volver a presentarse a la Junta de Extremadura) más de uno sale en tono apocalíptico diciendo aquello de “En  los partidos no hay democracia interna”.

Ahora en Madrid hay dos candidaturas para las elecciones autonómicas por parte del PSM y habrá primarias; los mismos que acusaban de falta de democracia interna al psoe ahora saltan con que esto es el corral de la pacheca, que no hay disciplina en el Psoe, eso por por no hablar de los que se sueltan del todo la coleta  y acusan a Zapatero de falta de liderazgo por no obligar a Tomás Gómez a que desista de presentar su candidatura o de dictador por preferir a Trinidad Jiménez.

Entonces, ¿en que quedamos?

Tomás Gómez y Trinidad Jiménez son ambos militantes del PSM, luego los dos tienen derecho a convencer a las bases de que su proyecto es el mejor para la comunidad de Madrid, dejemos pues, que sea el PSM y sus bases las que decidan, que la democracia tendrá sus fallos pero nunca el que la gente pueda opinar libremente fué fue uno de ellos.

Señores del Partido Popular: Lo que ustedes llaman lío, guirigai, indecisión, nosotros lo llamamos democracia: que las bases elijan. ¿Se atreven ustedes a dejar que sen las bases las que elijan a sus candidatos, o prefieren el sistema por el cual un presidente imputado se proclama él solito sin que nadie diga nada?